Actualmente, el bioterio,lugar donde se alojan animales cuya calidad genética y microbiológica definida es apta para la investigación y docencia, presenta serios problemas de mantenimiento, tanto de su infraestructura como de los animales.
Luis Hidalgo, veterinario y coordinador de la Sección Bioterio del Laboratorio B, nos explica que este espacio alberga a 225 animales principalmente roedores de cepas de laboratorio. Luis explica: “debido a la agobiante situación de austeridad de recursos de la Universidad y al agotamiento del dinero para esa dependencia corren riesgo de muerte; tenemos la responsabilidad ética e institucional de garantizar condiciones de mantenimiento, confort y trato digno hacia estos seres vivos que cumplen con una función tan noble para la humanidad”.
El bioterio cumple una misión irreemplazable de apoyo a la Universidad, explica Hidalgo, a través del uso, manejo y cuidado de animales de laboratorio, los cuales son biomodelos experimentales que contribuyen al desarrollo de actividades vinculadas a la formación académica (de pre y postgrado).
Muchas de ellas dependientes de estos biomodelos, por lo que su existencia es fundamental para iniciar y mantener líneas de investigación generadoras de conocimiento en el ámbito biomédico, incluyendo áreas cruciales para la medicina, como diagnóstico y tratamiento (farmacéutica y terapéutica) de enfermedades que habitualmente afectan a la población venezolana, así como también a rebaños de ganadería de doble propósito de los productores en zonas agroecológicas del país.

¡Colabora con esta Causa!